Alianza Jambato
Fundación que busca unir esfuerzos para la conservación de la biodiversidad amenazada, a partir de un modelo de conservación integral, multi e interdisciplinario, basado en la evidencia y la educación ambiental; y que involucre activamente a las comunidades locales, reconociendo su contexto local y cultural. Nacimos con nuestro proyecto emblema de conservación del jambato (Atelopus ignescens), una rana arlequín endémica del Ecuador y críticamente amenazada de extinción.
Sobre la Alianza Jambato
La Alianza Jambato es una organización no gubernamental, sin fines de lucro, que nació al reunir a un equipo interdisciplinario de profesionales e instituciones nacionales e internacionales, para trabajar por la conservación de la biodiversidad amenazada, de especies y ecosistemas.
Nuestro marco de acción incluye el diseño, implementación y ejecución de programas de conservación, que incluyan proyectos de protección e incremento de poblaciones y hábitats vulnerables, investigación, educación ambiental, vinculación comunitaria, comunicación ambiental y sostenibilidad.
Cinco años después del redescubrimiento del jambato
El jambato (Atelopus ignescens) fue, durante décadas, uno de los anfibios más emblemáticos y abundantes de los Andes ecuatorianos. Sin embargo, desapareció abruptamente a finales de la década de 1980; su último registro confirmado databa de 1988 y, en 2004, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo declaró extinto.
Contra todo pronóstico, en 2016 la especie fue redescubierta en la parroquia Angamarca, cantón Pujilí, provincia de Cotopaxi. El hallazgo lo realizó David Jailaca, un niño de 12 años, mientras cortaba alfalfa cerca de su vivienda. Para él, se trataba simplemente de un sapo más de la zona, pues desconocía que científicos de todo el país llevaban años buscándolo. Solo al enterarse de que existía una recompensa para quien encontrara un jambato comprendió la importancia de su descubrimiento.
El redescubrimiento confirmó que la especie aún sobrevivía en este remoto valle andino. Sin embargo, durante los años siguientes no se desarrolló un programa integral de conservación para proteger la población silvestre en su hábitat natural.
Esta situación comenzó a cambiar en 2021, cuando se puso en marcha un proyecto de conservación in situ enfocado en proteger el último refugio conocido del jambato y trabajar de manera conjunta con las comunidades locales. Este proceso dio origen a la Alianza Jambato.
Angamarca
Último refugio conocido del jambato
El último refugio conocido del jambato se encuentra en Angamarca, una parroquia ubicada sobre la cordillera occidental de los Andes, en la provincia de Cotopaxi. El lugar tiene una gran riqueza histórica, cultural y paisajística. Sin embargo, al contrario de lo que podrías pensar, no son áreas prístinas ni libres de intervención: son zonas transformadas con potreros y cultivos. Es ahí donde el jambato convive estrechamente con los habitantes del páramo.
Desde el inicio de la fundación hemos trabajado de forma cercana con las comunidades y autoridades, especialmente con quienes son nuestros principales aliados. El trabajo se realiza con herramientas de educación ambiental sencillas pero fuertes, el diálogo de saberes y la ciencia comunitaria. Además de talleres y visitas experienciales con niños, niñas, adolescentes y adultos, contamos con asistentes locales que colaboran con los/las investigadores/as.
Buscamos fortalecer las capacidades locales y promover una cultura de conservación que permita a las comunidades conocer, valorar y proteger al jambato y su hábitat. Poco a poco, esta especie se ha convertido en un símbolo del territorio y en una especie bandera capaz de impulsar la conservación de otras especies amenazadas y de los ecosistemas altoandinos de los que dependen.
El jambato
El nombre científico del jambato, Atelopus ignescens, hace referencia al llamativo contraste entre el negro intenso de su dorso y el naranja brillante de su vientre, un patrón que evoca el aspecto de un carbón incandescente. De allí proviene el epíteto ignescens, que en latín significa "incandescente" o "que arde". Por su parte, su nombre común tiene origen en la palabra kichwa hampatu, que significa "sapo", reflejando el profundo vínculo histórico de esta especie con los pueblos andinos.
Es una especie diurna, terrestre y de movimientos lentos. Se reproduce en ríos de aguas corrientes, a partir de un abrazo nupcial conocido como amplexus. La hembra deposita los huevos en ríos y riachuelos, y sus renacuajos viven bajo las piedras, gracias a una ventosa que les permite adherirse fuertemente.
En nuestra fundación realizamos visitas mensuales para aprender más sobre la biología de este sapito, del que todavía nos falta mucho por conocer.
Una desaparición que se puede revertir
Esta animación narra, de forma sencilla y visual, la desaparición del jambato de los páramos ecuatorianos y su reciente reaparición en Angamarca. Nace como una herramienta de educación ambiental para acercar la historia de esta especie a nuevas audiencias y sensibilizar sobre la importancia de su conservación.
Animación por: ©Antonia Pérez Wagner
Hitos
Primeros fondos — Amphibian Survival Alliance
Segundos fondos — Stiftung Artenschutz
Compromiso comunitario
Estrategias de conservación in situ
Alianza sin precedentes
Resolución parroquial aprobada
Día del Jambato y Santuario del Jambato
Sitio AZE y primera KBA de anfibio en Ecuador
Más de 25 instituciones aliadas
Future Leader of Amphibian Conservation
Iniciativa emblema — Atelopus Survival Initiative
Creación de la Fundación Alianza Jambato
Gobiernos Autónomos Descentralizados se suman
Publicación científica en PeerJ
Guía de Anfibios y Reptiles de Angamarca
100% de instituciones educativas alcanzadas
Beca Synchronicity Earth — Congreso Mundial de Herpetología
Premio de Educación y Liderazgo Ambiental 2024
Beca Touzet-Velasco-Romo — USFQ
Plan de Acción participativo
XIII Congreso Latinoamericano de Herpetología — Costa Rica
Sentencia — 6 medidas de reparación
Fondo Ambiental — Municipio de Quito
Premios Verdes
Una segunda oportunidad para el jambato: ciencia, comunidad y conciencia global
Protegiendo el Jambato
Liderando la conservación del Jambato: María del Carmen Vizcaíno transforma comunidades con ciencia y pasión. Su trabajo al frente de la Alianza Jambato ha sido reconocido por Forbes Ecuador como un ejemplo de liderazgo ambiental que combina rigor científico con un profundo compromiso comunitario.
Leer en ForbesLa Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) destaca a la Alianza Jambato en una publicación compartida por Leonardo DiCaprio
En mayo de 2022, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) publicó un artículo en el que narra el redescubrimiento del jambato negro de páramo (Atelopus ignescens) y la creación de la Alianza Jambato como un modelo de conservación colaborativa entre comunidades locales, científicos y organizaciones aliadas. Esta historia inspiradora fue compartida en redes sociales por el actor y activista ambiental Leonardo DiCaprio, llevando el mensaje de esperanza y acción por la biodiversidad ecuatoriana a una audiencia global.
The #Jambato Harlequin Toad vanished in the 1980s & for years it was lost, until 2016 when a young boy rediscovered it. A new alliance of Atelopus Survival Initiative partners is now working together to save this species. #ElJambato https://t.co/qGeEo8RI4Y
— Leonardo DiCaprio (@LeoDiCaprio) July 14, 2022
El JAMBATO: DE SÍMBOLO DE LA EXTINCIÓN AL DE ESPERANZA
El jambato negro de páramo (Atelopus ignescens) fue alguna vez un sapo común en los Andes ecuatorianos, hasta que desapareció misteriosamente en los años 80. Décadas después, su inesperado redescubrimiento encendió una nueva esperanza para su conservación.
Este video relata cómo una especie declarada posiblemente extinta logró sobrevivir en un pequeño valle, y cómo comunidades locales, investigadores y aliados se han unido para protegerla. Es una historia de colaboración, resiliencia y segundas oportunidades que invita a sumarse al esfuerzo por evitar su desaparición definitiva.
El JAMBATO: DE SÍMBOLO DE LA EXTINCIÓN AL DE ESPERANZA
El jambato negro de páramo (Atelopus ignescens) fue alguna vez un sapo común en los Andes ecuatorianos, hasta que desapareció misteriosamente en los años 80. Décadas después, su inesperado redescubrimiento encendió una nueva esperanza para su conservación.
Este video relata cómo una especie declarada posiblemente extinta logró sobrevivir en un pequeño valle, y cómo comunidades locales, investigadores y aliados se han unido para protegerla. Es una historia de colaboración, resiliencia y segundas oportunidades que invita a sumarse al esfuerzo por evitar su desaparición definitiva.
Jambato Negro: una canción para recordar
Una emotiva composición del proyecto “Ranas arlequines, las joyas de nuestros bosques y páramos”, interpretada por Jacana Jacana e ilustrada por Selva Selvita, que celebra la historia y el espíritu del jambato en los Andes ecuatorianos.






















